¿Quién soy cuando
retiro las etiquetas?
Mi nombre, mi historia y lo que creo de mí cuentan algo sobre mí. Pero ¿son toda mi identidad?
Cuando alguien me pregunta quién soy, sé responder con facilidad si puedo recurrir a los datos habituales: mi nombre, dónde vivo, a qué me dedico, qué me gusta, qué he vivido o cómo describiría mi personalidad.
Pero hace un tiempo empecé a preguntarme qué ocurriría si retirara esas respuestas una por una. No porque sean falsas o no tengan importancia, sino porque quizá cuentan una parte de mí sin agotar la pregunta.
Una pregunta, no una conclusión
No sé si existe una esencia previa a todo aprendizaje. Tampoco quiero convertir esa posibilidad en una respuesta por el simple hecho de que me resulte sugerente. Lo que sí puedo observar es que muchas veces me describo mediante etiquetas: soy curiosa, soy despistada, necesito tenerlo todo controlado, siempre he sido así.
Algunas etiquetas pueden resumir experiencias reales. El problema aparece cuando dejan de ser descripciones provisionales y se convierten en instrucciones: «soy así», por tanto, esto es lo que haré; «yo no soy así», por tanto, aquello no puede formar parte de mí.
Entonces la pregunta deja de ser solamente quién soy y se convierte en otra: ¿qué efecto tiene la imagen que tengo de mí en las decisiones que tomo?
Qué quiero observar
Quiero distinguir entre la experiencia que he vivido, la interpretación que hice de ella y la creencia que quizá he repetido desde entonces. No son lo mismo. Haber actuado de una manera muchas veces es un dato sobre mi historia; no demuestra, por sí solo, que esté condenada a hacerlo siempre.
Este registro no intenta probar que la identidad sea una ilusión ni que podamos convertirnos en cualquier cosa mediante la voluntad. De momento, es una pregunta de trabajo: observar cómo nos describimos, qué conductas vinculamos a esas descripciones y qué ocurre cuando dejamos de tratarlas como verdades inamovibles.
Si no pudieras decir tu nombre, profesión, historia ni rasgos de personalidad… ¿cómo responderías a «quién eres»?
